El Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-IV) define el “Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad” (TDAH) como “un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad/impulsividad ( la hiperactividad no se da en todos los casos) o inhibición, que es más frecuente y grave que el observado habitualmente en sujetos de un nivel de desarrollo similar”.
Los factores que aparecen en los niños con TDAH son los siguientes:
1. Déficit de atención:
Este es uno de los principales factores que afecta al rendimiento escolar de los niños con TDAH. Limita su capacidad para mantener la atención y compromiso con las tareas, puesto que les cuesta comenzarlas y cuando las comienzan les resulta muy complicado mantener la atención para finalizarlas. Van cambiando de actividades sin terminar ninguna de ellas.
2. Impulsividad:
Tienen un comportamiento precipitado, debido a que realizan procesamiento de la información y una emisión de la respuesta muy rápida. Son niños impacientes, con problemas graves de organización. Tienen muchos problemas sociales debido a que les cuesta mucho respetar los turnos e interrumpen constantemente a los demás.
3. Hiperactividad:
Como hemos destacado anteriormente, no en todos los casos se da dicha hiperactividad, hay casos en los que simplemente se manifiesta con déficit de atención, por lo general, bastante agravado. Los niños con hiperactividad se mueven sin ninguna finalidad concreta ( golpear con los dedos, movimiento de pies y manos cuando permanecen sentados, hablan en exceso...)
Suelen mostrar interés por actividades diferentes a las que le dictan, lo que acaba terminando en reprimenda.
En lineas generales, el TDAH es un déficit en el control inhibitorio de la respuesta.
Para intervenir con estos niños hay que hacer un uso adecuado de las técnicas de modificación de conducta que se adapten al niño e incrementar así los comportamientos adecuados con refuerzos positivos y disminuir los comportamientos inadecuados. También haremos uso de técnicas cognitivo-conductuales para enseñarle estrategias de organización y autodirección ( autoinstrucción y autoevaluación reforzada).Vivimos en una sociedad llena de estímulos: videojuegos, dibujos animados, internet... por lo que cada vez cuesta mas que un niño preste atención a actividades que requieran de un esfuerzo cognitivo-social. Ante esta falta de motivación, pueden presentar comportamientos a los descritos anteriormente, pero estos son eventuales y carecen de permanencia en el tiempo.
Este articulo pretende acercarnos al TDAH y picar vuestra curiosidad para poder diferenciar lo que es un TDAH de una falta de motivación concreta.
Me parece muy interesante el articulo. Me ha aclarado las dudas principales del trastorno, pero ¿porqué dices que hay casos en los que no se da la hiperactividad? Gracias
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